Cuando una marca se vuelve verbo, es porque se volvió una cosa seria, ganó un pedazo de la cabeza de todos.
Guardando las comparaciones, llevá esa lógica a vos.
Vos también podés convertirte en “el nombre que aparece” cuando alguien piensa en un problema específico. Para eso existe hasta el botoncito de seguir en todas las redes.
Para que la gente te vea una vez, después otra, después otra… y un día diga: “este man sabe de esto”.
Ahora, no te estoy diciendo que abandones X, Instagram o cualquier otra red. Al contrario, atacá todos los frentes que tengan sentido.
Pero estar en LinkedIn para mí es innegociable.
Si ustedes supieran cuántos partnerships he hecho por ahí con gente que jamás había visto en mi vida, se caen.
Muchos me seguían. Algunos literalmente me dijeron: “es que me salió un post tuyo”.
En LinkedIn Sales trabajamos para construir autoridad alrededor de algo concreto y después usar esa atención para abrir conversaciones comerciales.
Primero te volvés recordable, después vendés.
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