Anthropic calcula que cerca de la mitad del trabajo ya está expuesto a los modelos de lenguaje. Si le sumás los robots, la cifra sube a 81%. Eso es una animalada.
Pero exposición no significa que mañana te echen. Hoy los robots apenas son competitivos en costo para el 0,3% de las tareas [1]. Una cosa es que una tarea se pueda automatizar y otra muy distinta es que ya convenga hacerlo.
Ventas está arriba en la gráfica
Ventas aparece entre las áreas más expuestas. En mi opinión, eso significa que vender como vendíamos hace tres años caducó.
El vendedor que pasa media vida buscando información, copiando datos, escribiendo mensajes uno por uno y persiguiendo follow-ups está haciendo trabajo que la IA ya puede comerse. Y eso está bien. Los trabajos evolucionan, y la tarea del vendedor ya superó esa etapa.
Dónde se gana o se pierde una venta
El trabajo del vendedor debería concentrarse cada vez más en esos segundos donde de verdad se gana o se pierde:
Llegar a la llamada sabiendo quién tenés enfrente.
Saber cuándo apretar y cuándo callarte.
Entender rapidito qué le duele.
Hacer la pregunta correcta.
Leer una objeción.
Eso no se delega. Todo lo que viene antes, sí.
Que la IA te haga la tarea antes
La IA tiene que hacerte la tarea para que llegués mucho mejor preparado a ese momento. Que investigue la cuenta, te arme contexto, encuentre señales, priorice oportunidades y te recuerde qué seguimiento toca.
Y vos dedicate a mejorar esa pequeña fracción donde todavía gana el humano: criterio, empatía, negociación y cierre.
Hacia dónde va AI Sales 2.0
Esto es lo que estamos construyendo en AI Sales 2.0, para que las personas hagan lo que mejor saben hacer: vender.
Un Segundo Cerebro comercial.
Agentes encima del research y el seguimiento.
Priorización de oportunidades.
Un SDR autónomo trabajando antes de que vos entrés a la conversación.
Si querés verlo por dentro, aplicá acá.


